SEMANA #21: A MÁS DE LA MITAD DEL CAMINO

02/05/2015 9:24 pm

let her sleep move mountains

Con el embarazo el tiempo pasa tan rápido que el darse cuenta que ocurre es a veces hasta más cliché que decirlo. Pero no puedo esconderlo – no me la creo que ya estamos a más de la mitad del camino.

Por fin ya me veo –y me siento- embarazadísima. Los desconocidos me sonríen en el súper, en la oficina me soban la panza cual Buddha y, lo más chingonométrico de todo, ya estoy sintiendo a la nenita moverse.

No pasó como me lo había imaginado – de un momento a otro, una patada dura y repentina. Más bien fue algo gradual y suavecito. Movimientos en la panza, generalmente después de comer, que bien podían haber sido parte de mi digestión.

Fue hasta que detecté el patrón, y que cada vez aumentaba la frecuencia, que me di cuenta que no eran mis tripas alborotadas sino una linda sirenita que había comenzado a manifestarse.

A partir de ese momento por fin me la empecé a creer.

Y es que antes de sentirla todo esto del embarazo era más como un acto de fe – en donde fuera de cuando estábamos en el doctor, y veía que el ultrasonido efectivamente estaba enseñando que había algo ahí dentro, mi vida continuaba siendo completamente normal.

Ahora, Pavlovianamente, como cosas con azúcar para que se mueva más. Disfruto cuando me desconcentra de lo que estoy haciendo y juego con la idea de que tal vez lo hace adrede – para decirme que ahí está, que ahí viene.

A veces, cuando salimos a caminar y sale una canción padre, me quedo con un headphone yo y me meto otro debajo de la blusa. Con el sueño de que algún día, no muy lejano, podamos compartir mil y un cosas más que la sangre.

Y confieso que no soy nada buena para hablarle. Me siento rara, no sé que decir. Pero el que sí es buenísimo para esto es su papá, que me hace moverla y moverla con tantas carcajadas.

“Hola, Martina. Yo soy tu papá. Yo no hablo mucho, pero la que sí habla es tu mamá. A ella le gusta platicar y platicar y contar muchas historias. Y yo la escucho.”

Y yo me derrito de amor.

Deja un comentario

comentarios