SEMANA 21: ENTRANDO AL CÍRCULO DE LAS MAMÁS

02/01/2015 11:36 am

El viernes pasé la tarde con una chava que nunca había visto en mi vida. Me contó los detalles de sus 2 partos, me recomendó libros, me dio miles de consejos prácticos y, sobre todo, me llenó de paz y mucha motivación. Me ofreció, también, seguir ahí presente, apoyándome, siendo una pata del sistema de soporte que a las nuevas mamás que viven en otro país tanto nos hace falta.

Y es que otra de las maravillas que he descubierto de la maternidad es el apoyo y cariño a manos llenas que existe entre las mujeres.

Esto para mi ha sido algo completamente nuevo.

Desde chica crecí pensando que tenía pocas cosas en común con el resto de las niñas: las Barbies me daban repele y la moda exactamente lo mismo.

Entre más crecía más sentía una separación abismal; las mujeres me parecían muy complicadas, ensimismadas y que no hablaban de otra cosa que no fuera de novios.

Así que durante gran parte de mi adolescencia mis mejores amigos fueron todos hombres -a los que les podía hablar derecho, contar de mi trabajo y no se sentían si algún día no los veía porque tenía otro plan.

Por muchos años, las diferencias que veía de ser mujer eran sólo las físicas y las protocolarias: desde tener que hacer pipí sentada y hasta ser la que daba el teléfono y no la que lo pedía.

friendship women maternity

Pero llegó Martina.

Y con ella el florecer como mujer a través de todas las nuevas decisiones que me toca tomar. Y para hacerlo, aprender.

Apenas comunicamos la noticia, fue como si se me abrieran las puertas al círculo invisible en donde pertenecen el resto de las mujeres. A un círculo que está lleno de apoyo, consejos y sentimientos a flor de piel. A un espacio en donde sobra la honestidad y a ninguna le da pena contar las cosas como son, desde las imperfecciones de sus cuerpos post-parto hasta la montaña rusa constante de emociones.

Decenas de mujeres me han llenado de atenciones. Conocidas y desconocidas.

Mensajitos diarios para saber cómo me siento. Montañas de ropa de maternidad prestada. Una compañera del colegio con la que hace más de 10 años no hablaba me preparó una lista extensiva con la lista de esenciales para bebé.  Otra me habló desde París para contarme todo lo que sabe sobre lactancia. Mi amiga alemana me hizo un cuadrito con los horarios y rutinas que debo seguir para que duerma bien, mientras que la mamá de mi mejor amiga me mandó un fular para que nunca me la despegue.

Ya me han preparado contándome más de 50 historias de partos y ni hablar de los 15 libros recomendados que todavía tengo por leer.

No me siento ni tantito saturada, más bien me encanta. Me siento en un Mommy Boot Camp.

Pero sobretodo, me siento muy agradecida de tener a tantas mujeres dándome amor a manos llenas sin haberles dado yo todavía nada a cambio. Amor a este círculo invisible en donde una mamá ayuda a una nueva-mamá sabiendo que el día de mañana ella ayudará a otras tantas.

Gracias. A todas ustedes que han tenido palabras de aliento, consejos o simplemente un par de minutos para contarme sus experiencias. Muchas gracias.

Nunca antes había estado tan agradecida y tan orgullosa de ser mujer.

Deja un comentario

comentarios