LA CALIDAD DE VIDA EN PANAMÁ

05/20/2013 10:24 pm

calidad de vida 4

Hablar de calidad de vida es un concepto que puede parecer mamón y pretencioso. Y es que suena a tener casas grandotas, albercas de dinero y lujos varios. O por lo menos eso pasaba por mi cabeza cuando no sabía lo que significaba tenerla.

Cada que la gente hablaba de mudarse de ciudad para tener una mejor calidad de vida, por mi mente sólo pasaban 2 cosas: si se iban a una ciudad grandota era por ganar más, y si se iban a alguna ciudad chiquita/provincia era por vivir en un lugar más barato. Pensaba que la calidad de vida sólo era ir creciendo en el trabajo y vivir más cómodo a través del poder adquisitivo.

Cuando me mudé a Panamá no faltó quien me decía:“¿Pero Panamá? ¿Qué vas a hacer ahí? Vete a Londres, Nueva York, Buenos Aires… ¿Panamá? Te vas a picar un ojo y regresarás a los 6 meses llorando…”. Yo en ese momento no tenía muchos argumentos para defender mi decisión pero me acuerdo que respondía: “Pero el trabajo está padre y así podré crecer más rápido” – de nuevo, pensando que ‘crecer’ significaría algún día ‘vivir mejor’…

Hoy llevo ya más de 2 años viviendo muy feliz en mi querido Bananaland y todo se debe a una cosa: aprendí lo que significa tener calidad de vida. Y es que no es vivir en una casa grande o estar rodeado de restaurantes y centros comerciales. Es VIVIR; así, a secas. Es poder ir a correr temprano en la Cinta Costera, viendo todavía la luna llena y después como sale el sol. Es salir de la oficina sin tráfico y con tiempo suficiente para hacer el súper en Riba Smith y todavía llegar a cocinar. Es sentirme con toda la confianza de sacar a Dominga a pasear a cualquier hora de la noche.

Por fin tengo vida entre semana y eso me ha hecho toda la diferencia.

Y de los fines… ni les cuento. Se sienten como si fueran vacaciones y alcanza el tiempo para hacer de todo, sobretodo desde que madrugo para correr. A veces nuestra decisión más difícil es escoger quién lleva la hielera y decidir si vamos a una playa en el Pacífico o en el Atlántico.

Así que sí, si alguna vez les toca escoger entre una urbe cosmopolita o un país en crecimiento, no lo duden ni un segundo.

Dominga disfrutando del airecito en la terraza

Dominga disfrutando del airecito en la terraza

Atardeceres al salir de la oficina

 

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