2 MESES DE MAMÁ

08/27/2015 2:07 pm

El domingo mi chapulina cumplió 2 meses y creo que sobra decirles que para mi han sido los más padres del mundo.

Este segundo mes no sólo fue especial porque me regaló su primera sonrisa un día a las 4 de la mañana, me cantó las mañanitas en mi cumpleaños o comenzó a abrir sus manitas para abrazar mi pecho mientras le doy de comer. Sino también porque me demostró que sí puedo ser mamá.

Verán, ser mamá ha sido mi sueño desde que yo a los 12 de alguna manera me quedé sin la mía – desde que mi mami se enfermó y me tocó cambiar el ser cuidada por cuidarla. Desde que me tuve que convertir en esta persona fuerte, planeadora y trabajadora mientras que todas las noches lo que en realidad quería era un abrazo y alguien que me dijera que todo iba a estar bien.

Soñaba con algún día poder ser para alguien eso que tanta falta me hacía a mi.

Así que en este segundo mes, en el que regresaron las familias a casa y Andrés a la oficina, comenzó la verdadera aventura.

Les cuento que estaba un poquito nerviosa, bueno, la verdad mucho. Habían quienes me decían que era mucho trabajo y no podría hacerlo sola, que necesitaba una nana. Que iba a extrañar la oficina y mi vida de independencia. Que me aburriría en casa y no vería la hora de salir a pasear.

Pero algo en mi me decía que era tanta mi emoción que no habría desvelo que me quitara la energía. Que así hubieran noches sin dormir, me despertaría feliz a darle masajitos, a cantarle “The Sound of Music”, a leerle cuentos de Dr. Seuss y a tomarle fotos cursis con vestidos. Algo en mi me decía que yo solita podría hacer todo eso, y además abrazarla todas las noches y hacerla sentir que todo esta bien. Que mamá mamá la iba a cuidar siempre.

Y así ha sido.

No niego que es cansado y que a veces termino con más sueño que cuando entrenaba para el medio maratón. No niego que me ha consumido más tiempo del que pensé y que hay días en los que me veo en el espejo y no me reconozco.

Pero lo único que no he podido hacer es entender cómo le hice para sobrevivir 30 años sin la alegría de ser mamá.

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